miércoles, 8 de enero de 2014

Capítulo 53: Beside me you will see the things like see them from a wheel...

Unas semanas después de fin de año...
(POV Andrea)
Abro los ojos y veo el rostro de Josh, es la segunda vez que me duermo a lo largo del día. Víctor está de pie mirándome fijamente, creo que él es quien me ha despertado.
-No crees ¿qué sería mejor que te fueses a casa a descansar?
-No...estoy bien...-digo con voz adormilada.
-Venga...te llevo a casa...necesitas descansar-dice cogiéndome de la mano.
-No Víctor, no quiero...-intento no sonar brusca y aparto la mano.
-Si Andrea...él ya está descansando, no le va a molestar que te vayas a descansar tú...él no querría verte así. Llevas más de medio año velando por él...es hora de que descanses...-una vez dice eso coge mi mano y tira de mí.
Estoy tan cerca de él, oigo su respiración, mi corazón que hace unos minutos latía adormilado parece que ahora a despertado de golpe. Sus labios se juntan con los míos y mi respiración comienza a colapsarse, estoy tan nerviosa que hasta las manos me tiemblan. Se separa de mi, como temiendo haber hecho algo malo.
-Venga...vamonos...-cuando está ya casi en la puerta se da media vuelta y habla-me extraña que no lo hayan desconectado, supongo que tú eres la que más cree en que lo vayan a despertar.
Asiento con la cabeza y nos volvemos para acabar saliendo del hospital. Poco después estamos en la puerta de mi casa, intento meter la llave en la cerradura, pero las manos me tiemblan tanto que no se si finalmente abriré la puerta a puñetazos. Víctor coge mi mano y hace que la llave entre en la cerradura, giro mi cabeza y lo observo. Él me mira mientras sigue girando las llaves y me sonríe, acto seguido soy yo quien le besa. Entramos en casa y mi madre esta en pie en medio del pasillo.
-Emm mama hola...
-Andrea...no lo meterán en prisión.
-¿Qué? A ver él iba rápido y se salto un semáforo, pero este se salto un semáforo e iba bebido...
-Dicen que no...y les da igual que el se haya quedado en coma...lo siento...se que tenías la esperanza de que lo metieran entre rejas...
-No tenía esperanza por mí sino por Josh...el fue imprudente...pero el otro más...solo espero que cuando despierte no recuerde el accidente...me voy a dormir, estoy cansada-subí las escaleras con resignación y me lleve las palabras conmigo.
Al día siguiente...
No me moleste en ir al instituto, simplemente me prepare para ir al hospital, salí de casa con la angustia puesta. Poco después estaba en la habitación asignada a Josh, el seguía durmiendo como si nada le turbara la mente. Pero algo debajo de sus parpados comenzó a moverse y como por arte de mágia sus ojos se abrieron. Me quede quieta, supuse que era un sueño, pero acto seguido yo estaba llamando a los médicos.
-¿Qué te pasa rubia?-dijo Josh con voz burlona-¿se te ha roto una uña?
-Si si...tu andate con juegos...
-¿Qué hora es?-dice bostezando.
-Las 10...
-¿Día? Es decir, lunes, martes...
-Lunes...
-Aaa entonces lo que te pasa es que como es lunes estas de mal humor...
-Josh ¿sabes por casualidad a que año estamos?
-Si...a 2013...¿por qué lo preguntas?
-¿Sabes dónde estas?
-Hombre...no me abreis metido en un manicomio mientras dormia ¿no? Porque esta porsupuesto que no es mi habitación.
Iba a responder a su pregunta, pero una horda de médicos apareció y lo rodeo, sin dejarme ni un hueco a mi. Uno de ellos me pidió educadamente que saliera, me quede pasmada tras la puerta no sabía ni que hacer, cuando por fin reaccione llame a su madre y luego a Víctor. Me lo pensé dos veces a la hora de llamar a Alicia, pues ella había vuelto para navidades con sus padres y volvería en 5 días, quizá ella podía esperar, disfrutar de sus vacaciones sin preocuparse. Pero supongo que aun así lo mejor era llamarla, pues ella quería tener noticias de él cuanto antes. Un vez ella cogió el teléfono se me hizo un nudo en la garganta, pero no debía perder el tiempo. Le conté lo básico y me despedí de ella deseándole un feliz viaje de vuelta a Londres. Necesitaba salir de aquel hospital, respirar y pensar, aunque no hubiera mucho que pensar. Víctor apareció y pronto salíamos en dirección a...bueno no sabíamos exactamente a donde...pero la cuestión es que salimos de aquel edificio que siempre me había parecido repulsivo. Me agarro fuertemente a su mano, pues hay mucha gente en la calle y no me apetece para nada perderme aunque sea unos segundos.
-¿A dónde me llevas?-le pregunto a Víctor que parece tener un destino fijo.
-Vamos al London Eye...
-Ya he estado ahí...-dije sin mucho interés.
-Eso me lo supongo, pero nunca has estado conmigo y después de a ver superado un bache como el que acabas de pasar.
Y tenia razón...Subirme al London Eye en aquella situación seria como haber sido capaz de ser feliz sobre todos los obstáculos, seria como haber llegado a la meta de una largo maratón de más de medio año. Pero aun así me subí a la noria no muy segura, me acerque al cristal y en aquel momento no veía nada de gran importancia. Víctor se acerco y me abrazo, apartó mi pelo y posó su cabeza sobre mi hombro, entonces la noria comenzó a girar y comenzamos a ascender.
-Cada parada que la noria hace es como una fase por la que has pasado...¿te das cuenta? O más bien...¿piensas qué estoy loco?
-No...si te entiendo...tienes razón. Comenzó con el estrés, los nervios, el ansia, etc, hasta acabar en el insomnio...me he comportado como.una autentica durante este tiempo...espero que sepas perdonarme...
-Estas perdonada-dijo riendo.
-Oye...
-Que es broma...no importa como te hayas comportado...y por cierto la fase final no es el insomnio...
-¿Cuál es?
-Lo sabrás cuando la noria pare en el punto más alto...
Así me dispuse a esperar, pues aquel viaje claramente no era rápido...pero finalmente llegamos al punto más alto.
-¿Cómo ves las cosas desde aqui?
-Pues no sé todo es muy bonito, las casas y la gente parecen hormigas...¿cuál es la fase final?
-Estar conmigo...espero que ahora que estoy contigo veas las cosas así, mas bonitas y los problemas pequeños como hormigas...
Me entraron unas ganas tremendas de llorar, nunca me había sentido de aquella forma. Él había estado a mi lado cuidando de mí y ni si quiera me dí cuenta, se había fijado en lo que había pasado y ahora me lo representaba con un viaje en noria... Entonces para evitar llorar, me giré y agarre su cara entre mis manos y le besé, sus manos se agarraron a mi cadera. Me agarraba a la esperanza de que a su lado las cosas fueran mejor.