martes, 5 de junio de 2012

Capitulo 13: Cuando el corazón dice stop.


Suena el timbre, Lay sale corriendo ha abrir la puerta, yo sigo ensimismada mirándome al espejo, me giro hacia un lado, hacia él otro, media vuelta. No estoy muy convencida de que el vestido me quede bien, Lay me ha mandado ponérmelo para ver como me quedaba y mientras ella necia como es me decía que me quedaba bien, yo mantenía mi palabra de que el vestido me quedaba como el culo. El vestido es de color morado, con tirantes y un escote muy pronunciado, corto, por encima de las rodillas, otra de las palabras que yo mantenía, era la de que con aquel vestido parecía un putón verbenero. Sigo ensimismada colocándome el vestido y escuchando la canción que esta sonando en la radio, en ese mismo momento esta sonando “Make me wanna die” de ThePrettyReckless, al principio algo tímida tarareo la canción, pero luego la canto sin ningún problema, haciendo que se me oiga alto y claro. Sigo colocándome el vestido y cantando, que si ahora me maquillo, que si estoy despeinada, no me doy cuenta de que alguien entra en la habitación. Unas manos me tapan los ojos y noto como unos labios se posan en mi cuello y luego una voz susurra en mi oído:

-¿Quién soy?

Una sonrisa se dibuja en mis labios, pero no respondo, simple mente me giro y le doy un beso, luego le miro a los ojos y le sonrío, nuestros labios se vuelven a juntar, noto como él sonríe. Sus ojos expresan una alegría inimaginable, hace que otra sonrisa se dibuje en mis labios, una voz nos devuelve a la realidad:

-Chicos, venid a cenar-grita Lay desde abajo.
-Ya vamos-decimos Angel y yo al unísono, nos miramos y nos reímos.
-¿Qué te pasa con el vestido que Lay te ha prestado?-me pregunta Angel.
-Nada.
Angel me mira con cara de obviedad, que yo esquivo rápidamente.
-Es que parezco un putón-digo en tono de niña buena.

Angel no puede evitar soltar una carcajada, pero yo lejos de reírme, aunque también tenía ganas, me pongo de morritos. Angel se me acerca y me da un beso.

-Estas preciosa y eso es algo que vas ha tener que reconocer, te guste o no-me dice mientras me mira a los ojos.
-Pero ¿queréis bajar ya?-dicen Lay, Dani y John desde abajo.
-Que si-volvemos a decir Angel y yo.
-¿Sabes qué pienso?
-¿Qué?
-Que deberías ponerte más veces ese traje.

Lo miro varias veces, va de traje, es un traje negro y que a parte de hacerle elegante también le hace atractivo. Bajamos las escaleras cogidos de la mano y llegamos al salón,Dani también va de traje y Lay lleva un vestido corto, de color rojo y muy ajustado, la cena está sobre la mesa, nos sentamos y empezamos a cenar. Lay echa vino en todas las copas, no estoy muy convencida tomar el vino, pero finalmente me lo tomo, veo como Lay se toma una copa tras otra y Dani lo mismo, menos mal que esta noche se quedan a dormir en mi casa, porque no me los imagino volviendo a las suyas. Cuando estamos comiendo el postre, Lay saca cinco copas y echa champan en ellas, los cinco brindamos. Cuando acabamos de cenar, todos recogemos la mesa, aunque todavía no logro saber como fue capaz Lay tan siquiera de levantarse de su silla, y nos sentamos en el sofá de mi salón, estamos viendo la televisión, no hay más que chorradas de Noche Buena, por lo que decido poner música de ambiente discotequero y saco un par de botellas que tenia escondidas, pongo cinco vasos sobre la mesa del salón y los relleno con el whiski. Los cinco hacemos una pequeña cuenta atrás y acto seguido, en menos de un segundo sentimos como algo ardiente baja por nuestras gargantas, así seguimos, copa tras copa. Comienzan a decir tonterías y yo a hacerlas, jugamos a la botella, a Lay le toca darle un pico a John y lo hace sin problemas, a mí por suerte me toca dárselo a Angel. Después de jugar a la botella Lay y yo estamos bailando en medio del salón, Angel, Dani y John nos miran y a la vez hablan. Me siento algo mareada por lo que dejo de bailar, me siento encima de Angel y le doy beso, el acaricia mis brazo y yo su nuca, comienzo a darle pequeños besos en el  cuello y acto seguido meto la mano debajo de su camisa y  acaricio su torso, sus manos bajan hasta mi cintura y mis labios vuelven a subir hasta los suyos. Me giro y cojo mi vaso, me tomo lo que queda del wiski, cuando ya me encuentro mejorme levanto, agarro a Angel de la corbata y tiro de él, intento que baile un poco y  efectivamente lo consigo.

-Esta me la pagaras… luego-me dice a la vez que me lanza una mirada picara.

Yo me rio y sigo bailando, de momento se más o menos lo que hago, Dani y Lay también bailan y John el pobre esta sentado en el sofá riéndose de nosotros. Un tiempo después tiro de la corbata de Angel y hago que suba las escaleras detrás de mi, llegamos a mi habitación, cierro la puerta y en menos de un segundo Angel ya me esta recordando que tengo que compensarle por lo de haber bailado, le mando que espere y pongo el despertador de mi móvil. Una vez puesto el despertador, sin que yo me lo esperara Angel me coge en volandas y a la cama.Mi cuerpo esta bajo el suyo, sus labios desfilan por mi cuello una y otra vez mientras sus manos van bajo mi vestido, luego como si me leyera la mente sus manos intentan que mi vestido caiga al suelo, yo su camisa y luego su pantalón. Angel sigue haciendo desfilar sus labios por mi cuello, me doy cuenta de que no se por qué la radio esta encendida, en ese momento esta sonando “PartyGirl” de McFly, la coincidencia de la canción con lo que esta ocurriendo me hace gracia, me río y Angel se da cuenta. Me mira y cuando menos se da cuenta hago que su cuerpo quede debajo del mío, ahora soy yo la que tomo el mando, beso su cuello y directamente bajo hasta su pecho, en menos de un abrir y cerrar de ojos me deshago de su ropa interior y el de la mía. El pasea sus manos por todo mi cuerpo, mientras yo paseo mi lengua por su oreja, hace que mi cuerpo quede bajo el suyo, mi respiración comienza a acelerarse y su corazón parece que se le va a salir del pecho. Sus caderas se mueven rápido, hace que él primer gemido de la noche salga de mi garganta, cierro los ojos y sigo sintiendo como cada sonido que esta apunto de escapárseme, se queda oculto en mi garganta. Disfruto al máximo todo lo que ocurre.Para mí esa noche no acaba hasta las tantas de la mañana, pero aun así me parece corta, cuando ya llegan los putos recuerdos a mi mente, mi corazón dice stop.