viernes, 29 de junio de 2012

Capítulo 15: He tenido que hacerte recordar tu pasado, para que mi presente no me haga daño.


Encerrada en mi cuarto no hago más que escuchar música lenta y triste, música que no hace más que recordarme mi dolor. Absorta, miro desde mi cama el paisaje que se ve desde mi ventana, aunque no se vea demasiado, ya que es de noche. John llama a mi puerta, le dejo pasar y se sienta junto a mí, en sus manos trae dos tilas, me la ofrece y yo la acepto. Tomo un sorbo y miro a John, no me apetece hablar, por lo que me limito a escuchar lo que me dice.
-No podrás estar siempre aquí encerrada escuchando música que te haga recordar que tu padre ya no esta.
-…
-No podrás seguir sin hablar, la verdad no se bien que decirte, pero solo sé que te estas haciendo daño a ti misma.
-John ¿alguna vez te has levantado…una mañana cualquiera…pensando que va ser uno de los mejores días de tu vida…sales a dar un paseo con tus amigos y vuelves a casa…un rato después…abres la puerta…porque claramente están llamando a ella…y lo que te encuentras…es a un policía…que te viene a decir…que tu padre se ha suicidado? ¿Alguna vez te ha ocurrido eso?-le digo yo entre lágrimas.
-No, tienes razón, a mi no me a ocurrido eso. Lo que si me ha ocurrido, cuando yo tenía tu edad…pues yo estaba de vacaciones en Nueva York con mis padres y mi hermana pequeña, tenía 5 años…se llamaba Anael. Una mañana de un 11 de septiembre a mis padres, les apeteció ir de compras al World Trace Centre, concretamente a las Torres Gemelas, yo había echo amigos allí donde pasábamos las vacaciones, por lo que ese día un amigo me invito a pasar lo en su casa y entonces mis  padres y mi hermana se despidieron de mi y se fueron de compras, pero nunca regresaron. Cuando eran las 8:45, mi amigo y yo estábamos viendo la televisión, en ese momento saltaron con las noticias de última hora. Concretamente fue esto lo que dijeron: “A las 8,45 de la mañana del martes, 11 de septiembre de 2001, el avión Boeing 767 de las líneas aéreas American Airlines ha chocado contra la Torre Norte del World Trade Center de Nueva York. Llevaba 92 pasajeros a bordo y había sido previamente secuestrado y estrellado contra el edificio. El rascacielos, de 110 pisos, ha sufrido el impacto a la altura de la planta 80 aproximadamente. En ese momento había en la torre más de 25.000 personas trabajando en los diversos negocios que se ubican en el edificio o haciendo una visita turística.” En es momento me llego un mensaje de mi madre diciéndome que estaban bien, que estaban en la torre sur y no en la norte, mientras mostraban imágenes del impacto saltaron a las cámaras que mostraban lo que estaba ocurriendo en ese momento. Se veían la torre norte en llamas y a la sur no le había sucedido nada, pero quiso el destino que la suerte no estuviera departe de mis padre y de Anael, porque en ese mismo instante vi chocar otro avión contra la torre sur, donde estaban mis padres. En es momento sentí que el mundo se me venía a bajo, pero intente mantener la esperanza de que no les ocurriera nada, de que les hubiera dado tiempo a salir de la torre. Esa no fue la noticia que recibí tres días después cuando por fin encontraron los cuerpos de mis padres y mi hermana, ahí si que me encontré solo, en un país extranjero, sin mis padres-me dice él con lágrimas en los ojos.
-Lo siento.
-¿Por qué?
-Porque he tenido que hacerte recordar tu pasado, para que mi presente no me haga daño. Siento habértelo recordado.
-No pasa nada, lo recuerdo todos lo días, porque tu te pareces a Anael, la verdad creo que serias clavadas si tuvierais la misma edad.
John busca su cartera y saca de ella, la miro bien y cojo una de cuando yo tenía cinco años, somos muy parecidas,  las dos tenemos el pelo negro, la forma de la cara es muy parecida,los ojos son grandes, de un color marrón verdoso y la tez muy blanca. Ahora al ver a Anael la pena que siento por John y ella es tremenda, sin duda a los dos nos ha invadido la soledad. John me cuenta todo sobre su familia, después del atentado él volvió a Londres y vivió con sus abuelos y su prima Abie. Su padre trabajaba como abogado, su madre era profesora y su hermana era una simple niña que no se merecía ese final.
-John… ¿podrías responderme a una pregunta?
-Si, dime.
-¿En que cojones estaba metido mi padre?
-No lo se exactamente, solo sé que era algo muy gordo.
-¿Crees que la policía se encargara de investigar si fue de verdad un suicidio?
-No lo creo, acaso que le pongas al culpable en bandeja, no se van a molestar. Puede que se molesten en caso de que te pase algo.
-¿Crees que el trabajo de mi padre me ha salpicado?
-No lo se, puede que si o puede que no, esa amenaza que recibiste junto a esas fotos puede que sea de algún graciosillo o obseso, pero aun así veré en lo que estaba metido tu padre.
-Exactamente ¿en que trabajaba mi padre?
-Pues en el FBI, pero aparte de agente también era espía.
-¿Qué asuntos tratáis en donde trabajas?
-Pues terrorismo, narcotráfico y otros casos que no te puedo contar.
-¿Crees que mi padre fue víctima de un atentado?
-La verdad, es que no lo creo.
-¿Y si la misión era contra el narcotráfico?
-Eso ya me suena más coherente, quizá estuviese infiltrado… ¿vas a bajar a cenar?
-No tengo mucha hambre, pero no pienso quedarme aquí sola.
-Ok, voy a pedir pizza, ¿te vale o quieres otra cosa?
-Si me vale.
Me levanto y bajo al salón le doy el teléfono a John y  pide la pizza, yo simplemente me siento a esperar en el sofá, 10 minutos después suena el timbre John va abrir la puerta, el pollo de las pizzas a llegado, veo a John entrar por la puerta del salón con la pizza  posar la pizza encima de la mesa y cerrar la puerta.
-John ¿te importa si pongo una película?
-No tranquila.
-Es que es una costumbre de mi padre y mía, bueno más de mi padre que mía.
-Vale y ¿qué película vamos a ver?
-La más aburrida que encuentre.
-¿Qué? ¿Por qué?
-Costumbre ya te lo dije, más que nada porque es la única forma de hacerme dormir.
-Ok.
Mientras busco la película, una alegría me invade, las mil noches no han terminado.