domingo, 29 de enero de 2012

Capitulo 6: Llueve por dentro

Me puse la camiseta que Angel había tirado en dirección a las escaleras, abrí la puerta con preocupación, no creía que mi padre fuese el que llamaba, en cuanto abro la puerta Angel se coloca detrás de mí. Quien esta detrás de la puerta no creo que venga a decirme algo bueno, si quien esta detrás de ella es un policía.

-Buenas noches-dice el policía en un tono muy serio.
-Buena noches, ¿puedo ayudarle en algo?
-Si, podría usted decirme  ¿donde vive Paula Wilde Jones?
-Soy yo ¿por qué? ¿Hay algún problema?
-Su padre es Leonel Wilde ¿verdad?
-Si, ¿por qué? ¿Ha pasado algo malo? ¿Está bien?
-Vera su padre ha…-el policía hace una pausa, como diciendo que siente que tenga que ser él el que de la mala noticia, antes de que el policía continúe, mis ojos se llenan de lagrimas y por fin rompo a llorar-ha muerto.

Me abrazo a Angel que en esos momentos estaba detrás de mí contemplando la escena, Angel no se queda quieto, me abraza fuertemente y le pide al policía que nos deje unos instantes solos.
No dejo de abrazarlo, no quiero que se marche, no quiero quedarme sola. Una de mis peores pesadillas sea cumplido, me estoy quedando sola, no me queda nadie, ahora es cuando si siento miedo, ahora es cuando temo y tiemblo, ahora es cuando siento que llueve por dentro. Angel hace todo lo posible para animarme un poco, pero él sabe bien que no puede competir contra la muerte de mi padre, me abraza muy fuerte y coge su móvil, llama a sus padres y les dice que vengan a mi casa urgentemente. Mis lágrimas no cesan, no consigo calmarme, aunque aun así invito a pasar a la policía, quien me dice que  mi padre parece a verse suicidado y que ahora mismo el juez acaba de ordenar el levantamiento del cadáver. Pregunto todo lo que puedo y asimilo las repuestas que me dan, aunque ellos dicen que no saben mucho ya que solo les mandaron informarme de que mi padre había muerto y de que tenía que ir a la funeraria a dar datos y todo lo necesario.  Llaman a la puerta de mi casa, dejo a Angel en la cocina con la policía y abro, con una esperanza escasa de que lo que esta pasando sea una broma, pero como me suponía eran los padres de Angel, que habían venido alarmados por la llamada.

-Paula ¿que ha pasado? ¿Por qué estas llorando?-me pregunta la madre de Angel en un tono preocupado.
Angel sale por la puerta de la cocina acompañado por los policías, lo que hace que su padre se altere al verlo. Yo sigo sin poder hablar, Angel les dice que mañana iremos a la funeraria lo que hace que los padres de Angel se alteren más todavía y despide a los policías,  se dirige hacia sus padres que nos miran con cara de preocupación, Angel me abraza y por fin suelta lo que yo tenía que decir pero que por culpa de las lágrimas no podía.

 -El padre de Paula ha muerto-dice Angel también casi llorando.

Las miradas de los padres de Angel recaen sobre mí, que no aguanto las lágrimas, entre sollozos les ofrezco a sus padres un café o una tila, que su madre acepta ya que también se ha puesto nerviosa al recibir la noticia. Mi padre y los padres de Angel siempre fueron muy amigos, de ahí que Angel y yo nos conozcamos desde hace muchos años y estemos saliendo. El padre de Angel tampoco esta muy calmado por lo que también se toma una tila, Angel me abraza sin parar y cuando por fin me calmo un poco, les cuento lo que ha pasado. Mientras cuento todo, pienso que si esto no será un mal sueño, pero no porque ya me he refregado los ojos un par de veces y nada sigo en el mismo lugar.

-Pero ¿solo te dijeron que parecía a verse suicidado?-pregunta el padre de Angel.
-Si solo eso, dijeron que solo venían a informarme y que tendría que presentarme mañana en el tanatorio.
-Bueno, pues…lo mejor será que duermas, Angel se quedara contigo esta noche-dicen su padre y su madre a dúo.
-Mañana ya iremos a arreglar todo el papeleo de tu padre ¿vale?-me dice la madre de Angel mientras me acaricia la cara-tu por ahora descansa, nos vamos tenemos que hacer un par de cosas en casa, así que sentimos no poder estar contigo ahora mismo.

Los padre de Angel me dan 2 besos y un abrazo, cuando ya se han despedido de nosotros se van y Angel se queda a mi lado diciéndoles adiós, no sé que voy hacer intento que una gran depresión no me invada por momentos, pero Angel nota que ya estoy cansada que no puedo más. Entramos en casa y Angel se sienta en el sofá a mi lado, abrazándome fuerte, como si no quisiera que me fuese, pero yo tampoco quiero que él se vaya por lo que también le abrazo, siento que el mundo se me cae encima, Angel sigue abrazándome con fuerza.
-Deberías irte a dormir-dice.
-No tengo sueño, además no quiero dormir sola.
-¿Quién ha dicho que tengas que dormir sola?

La idea me consuela, por lo menos no me quedare sola, Angel estará a mi lado y hará que el dormir se haga más llevadero, tengo cansancio, pero eso hace que dormir me parezca una idea tonta. De todas formas llevo a Angel a mi cuarto y abro la cama, ya iba a meterme con ropa y con todo, pero Angel me avisa.

-¿Vas a meterte con ropa?
-Ay no me daba cuenta.
-Paula yo no tengo pijama, ¿me prestas uno de los tuyos?

Empiezo a reírme por que a pesar de la tristeza que arrastro todavía hay lugar para una sonrisa. Me quito toda la ropa, pero no me molesto en ponerme el pijama.

-Bueno visto que no tienes pijama, yo tampoco me lo voy a poner para que estemos en condiciones igualadas.

-¿No te molesta?
-¿Por qué va a molestarme?
-No se.

Angel se quita la ropa y me mira como si temiese que yo este molesta, se mete en mi cama, yo hago lo mismo que él, me acuesto a su lado y me abraza, me da un beso de buenas noches y hace un esfuerzo por dormirse, conmigo pasa lo mismo hago ese esfuerzo,  a diferencia de que el mio se convierte en pesadilla. Toda la noche pienso, en lo que ha pasado, en lo que puede pasar, intento no llorar y lo consigo, pero sigo notando que llueve por dentro, que la angustia se acumula y finalmente consigo dormir.