jueves, 20 de diciembre de 2012

Capítulo 32: La sombra.


(POV Angel)
Me levante de la cama y cogí mi ropa. Oí como alguien entraba en casa, debían de ser los tíos de Paula por lo que la avise. Paula se levanto de la cama como un rayo  y comenzó a vestirse.
-Angel vístete rápido.
-¿Por qué?
-Porque no creo que a mis tíos les parezca bien ver a un tío desnudo en medio de la habitación de su sobrina.
-Como si fuera un delito verme tal y como me trajeron al mundo, además tú lo haces muy a menudo.
-Pero yo…da igual…soy la única que puede verte así.
-Pues no es por ponerte celosa, pero mi madre me ha visto así muchas veces…
-No voy a ponerme celosa.
-¿Por qué?
-Porque se de sobra que tu madre solo te ha visto así cuando tu minga no era ni la mitad de mi dedo meñique.
-Au, eso duele…
-Como jode la verdad ¿eh?
-…
-Anda vístete.
Derepente oímos como alguien subía las escaleras, yo todavía no me había vestido. Por lo que vi como Paula me hacía una seña apresurada, pero yo seguía allí en medio. Me cogió por el brazo y me metió dentro de su armario y me encerró. Justo en ese momento alguien abrió la puerta de la habitación. Entonces oí una voz grave.
-¡Ah! Estas aquí. Volví al bar a por ti, pero no estabas.
-¿Qué coño haces aquí? ¿No sabes que ahí abajo hay un timbre?
-Bueno cariño, es que mis ganas de verte eran impacientes.
-Impacientes te voy a dar yo a ti, pero de un guantazo. Ya te dije el otro día que no te quería ver.
-Mentira no me dijiste eso, simplemente dijiste que tu solo me querías como amigo.
-Yo no te quiero como amigo y no te dije eso.
-Sino me quieres como amigo, me quieres como algo más…
-Mira déjate de hacerte ilusiones de una puta vez, yo a ti no te quiero ni como animal de compañía.
En ese momento oí como Paula gritaba mi nombre y salí del armario, pero ella ya no estaba, la seguí por las escaleras, pero solo vi su sombra salir por la puerta principal en brazos de alguien. Me quede paralizado en mitad de la escalera sin saber que hacer. Subí las escaleras y me vestí, el siguiente paso fue llamar a la policía habían secuestrado a Paula. La sombra se la había llevado.
(POV Andrea)
Miraba como jugaba mi hermana, era como un regalo de navidad con su vestidito rojo y diadema dorada. Corría de un lado para el otro detrás de otros niños y niñas, que jugaban al pilla pilla con ella.
-Hola.
-Hola-dije mientras me giraba para ver a quien me saludaba.
Era Víctor el primo  de Paula, era terriblemente guapo, tenía unos ojos verdes cristalinos que lo hacían todavía más atractivo. Le sonreí, aunque creo que se me quedo cara de tonta.
-¿Qué tal?-me pregunto.
-Bien y ¿tú?
-Bien, gracias. ¿Vienes aquí usualmente?
-Si, es que me encanta jugar en el tobogán-dije irónicamente.
-¿Entonces?
-Entonces ¿Qué?
-Que si no juegas en el tobogán ¿qué haces aquí?
-Pues, es que mi hermana juegan en este parque. Y tú ¿qué haces aquí?
-Pues…no tengo excusa…venía a verte a ti.
-…
-Si bueno llámalo extraño, pero es que me he quedado prendado de ti desde el primer día en que te vi.
-Em…vale, estas a broma.
-¿Por qué? ¿No te gusto?
-No, no es eso, pero…
-Pero que ¿no crees en el amor a primera vista?
-Pues si te digo la verdad…no lo se.
Víctor se acercó a mí y note como su respiración se aceleraba, se acercó hasta que sus labios casi rozaron con los míos, pero una risita aguda nos interrumpió, sonreí y me gire para mirar a mi hermana que nos miraba con gracia.
-Andrea no sabía que tenias novio…-se acercó a Víctor-ten cuidado no te valla a comer.
-Kris no ¿estabas jugando?
-Si, pero ya me he cansado.
-Así que tu eres Kris, yo soy Víctor.
-¿Eres el novio de mi hermana?
-Pues…
-Kris eso no se pregunta.
-Pero ¿estáis saliendo o no?
-Si, supongo-dije con dudas.
-Ahh…
De repente mi móvil comenzó a sonar, era mi madre lo cogí y la escuche. Cuando colgué, guarde mi móvil, mi cara no era de las mejores, pero bueno la noticia que me habían dado tampoco.
-Andrea ¿qué pasa?-pregunto Víctor preocupado.
-Han…han secuestrado a Paula.
-¿Qué? ¿Quién?
-No lo se, mi madre solo me ha dicho eso. Voy a llevar a mi hermana a casa y…no se me pondré a buscarla, no pueden a verla secuestrado...-dije mientras me levantaba.
-Espera…voy contigo-me dijo a la vez que se levantaba.
Le sonreí y echamos ha andar en dirección a mi casa. No sabía por donde empezar a buscarla, pero tenía que encontrarla, Paula no había tenido buena suerte en su vida, pero no podía dejar que la mala suerte se la llevase.


Bueno aquí tenéis el capítulo, espero que os guste. Comentar, besitos.