viernes, 28 de diciembre de 2012

Capítulo 34: Calma y tempestad.




(POV Alicia)
Aquella tarde de marzo estaba siendo algo fría, unos minutos antes había visto pelearse a Angel con un chico que no conocía de nada. La chica que intento separarlos debía ser la famosa Paula de la que Angel me había hablado, la verdad es que me resultaba familiar. Tenía la sensación de que la había visto en otra ocasión,  pero no me acordaba donde ni cuando. Pague el café que me estaba tomando y salí de aquel bar, camine hasta una cabina de teléfono y llame a mi padre. Tras varios pitidos alguien pareció cogerlo.
-¿Si?
-¿Papa? soy Alicia
-Hola, cariño. No me digas que nos hechas otra vez de menos y te quieres volver, si solo hace un día que te has ido.
-No, no es eso, era tan solo por saber qué tal esta mama.
-Esta bien, tranquila cuidare bien de ella, el medico dijo que el bebe esta bien y tu madre también.
-A vale.
-Tu estate tranquila y céntrate en los estudios una plaza en el extranjero no la consigue cualquiera…
-Ya, pero es que aquí no tengo casi amigos.
-Venga que solo te quedan dos trimestres más ahí y volverás con nosotros. Cariño tienes que intentar disfrutar al máximo de esa experiencia.
-Ya ya lo sé, pero no me gusta disfrutarla sola.
-Cariño, tranquila ya veras como haces amigos y amigas rápido. Roma no se hizo en un día.
-Papa te tengo que dejar, ya hablamos mañana.
-Vale, adiós cielo.
-Adiós papi.
Colgué y eche a andar sin rumbo fijo, pensé que si volvía a casa mis penas se ahogarían, pero un día no remedia nada. Además tenía que volver a los estudios, aquella era una oportunidad muy buena, pero como todo tenía sus pros y sus contras. Seguí andando y llegue hasta la casa en la que ahora vivía, en realidad vivía con una familia que acogía a estudiantes de intercambio o viaje de estudios. Era una familia normal, tenían un hijo que es llamaba Josh y era de mi edad, vamos al mismo instituto, pero a diferentes clases. A veces pienso que me mira como si me odiara, pero no se si son imaginaciones mías o es que de verdad me odia, se nota que apenas le conozco, pero ni siquiera sé si él quiere que le conozca. Pienso que debería dejar las cosas así, pero necesito alguien en el que apoyarme, contarle todo lo bueno y lo malo, pero esa persona no llega y no creo que Josh se ofrezca voluntario a aguantarme. Entre y vi a Josh sentado en el sofá, hablando por teléfono. Subo a mi cuarto y dejo mi cazadora sobre la cama, voy al baño, me mojo la cara y la nuca. Me miro en el espejo y practico una sonrisa, tengo que parecer alegre no tengo ganas de parecer pesimista. Bajo las escaleras y veo que Josh ya no esta hablando por teléfono y me acercó a él.
-Hola-me dice.
-Hola-digo tímida.
-Emm…mis padres van a cenar en casa de unos familiares y se quedaran allí hasta mañana…por lo que estamos solos en casa.
-A ok…emm…Josh
-Dime…
-Nada mejor déjalo.
-No, dime...
-Pensaras que es una estupidez… ¿te apetecería venir al cine conmigo? En plan amigos.
-Si, bueno en el plan que tú quieras…a mí no me importa eh-dijo con una sonrisa.
-Aquí el invitado al cine eres tú, así que eliges el plan-le dije con otra sonrisa.
-Voy a vestirme-me dijo mientras me revolvía el pelo.
Subió las escaleras en dirección a su habitación y cerró la puerta, yo me dirigí también a mi habitación. Me arregle y cogí mi abrigo, baje al salón y le espere, ya pensé que iba a tener que pasarme la noche enclaustrada en casa con Josh sin dirigirnos la palabra. Aunque era lo que solía ocurrir cuando los padres de Josh salían a cenar, pero de esta vez ya no pasaba. Oí como se abría la puerta de su habitación y como bajaba las escaleras, me levante para comprobar que él ya estaba listo y en efecto estaba preparado para salir.
-Bueno ya estoy listo ¿salimos?
-Si, si.
Salimos y pusimos rumbo al cine. Por el camino fuimos hablando sobre la película que debíamos ver, pero no sabíamos por cual decantarnos. Teníamos una indecisión como una casa, parecíamos críos pequeños, finalmente acabamos rifándolo.
-Pues lo rifamos a pito pito gorgorito-me dijo sin poder evitar reírse.
-Me parece justo.
Josh comenzó a rifar y finalmente tuvimos una película elegida. Llegamos al cine y Josh quería pagar las entradas, pero las pague yo. Cuando entramos nos sentamos en una de las filas del final, hablamos hasta que la película empezó, entonces se creó entre los dos un silencio sepulcral. Sentía como cada poco Josh me miraba, pero esta vez no con odio, aunque antes no estaba segura de si era odio o que era, esta vez pude percibir un poco de ternura en sus ojos. Cogió mi mano y la acarició con ternura, le mire y entonces el corazón se me aceleró, ahora temía que lo oyera. Debió de hacerlo por que se acercó a mi oído y susurro con una voz dulce.
-Estas nerviosa.
-Pues no se por qué…
-Pero lo estas-me dijo a la vez que me daba un beso en la mejilla-quizá ahora ya no lo estés.
No volvimos a hablar, hasta que acabo la película. Estaba rezando para que acabase, porque no sabía si me sentía incomoda o tenía ganas de devolverle el beso a Josh. Salimos del cine y me apoye en una pared para poder tomar el aire, Josh me miró pícaro, lo que hizo con los nervios acudieran en mi búsqueda. Josh soltó una risita por lo bajo.
-¿Qué?-dije tímida.
-Te pongo nerviosa…
-Eso no es verdad.
-¿A no? 
-No, no es verdad.
-Yo creó que si.
-Pues te equivocas.
Se acerco y acarició mi cuello, el corazón se me acelero todavía más, Josh cogió mi cara entre sus manos e hizo que nuestros labios se encontraran. El beso no fue muy largo, al poco ya se había separado de mí. Aquello era como la calma y la tempestad, el se mostraba tranquilo y yo de todas las formas excepto relajada.
-Pocas veces me equivoco…y esta no es una excepción, te pongo nerviosa-dijo con una sonrisa.
-Bueno y ¿qué pasa si me pones nerviosa?
-Nada, pero deja que te haga una pregunta ¿en qué sentido te pongo nerviosa?-me dijo con una mirada traviesa.
-Pues si no lo sabes tú que eres el que intenta ponerme nerviosa…mal vamos-dije a la vez que andaba en dirección a casa-¿en qué sentido me quieres poner nerviosa?
-No se, en todos los que pueda-dijo riéndose.
-…estas mal de la cabeza.
-Que va…yo estoy muy bien, si señor-dijo riéndose.
Llegamos a casa, a Josh se le ocurrió la genial idea de hacer de cenar pizza. Claramente el pobre no era un experto en hacer pizzas, por lo que intente ayudarle. Me dirigí a la cocina y puse orden, más o menos sabía hacer una pizza. Comenzamos a cocinar y por fin tuvimos la pizza lista para comer.
-Por favor Alicia podrías pasarme la salsa barbacoa de ese armario.
-¿Comes la pizza con salsa barbacoa?
-Si, ¿por?
-Nada, para gustos colores.
Me levante y me puse de puntillas para poder alcanzar el bote de salsa, entonces sentí unas manos alrededor de mi cintura y unos labios en mi cuello, otra vez mi corazón se aceleró, me gire y claramente Josh estaba detrás de mi.
-Pero tú ¿a qué juegas?
-A ponerte nerviosa, es que es muy divertido.
-Y ¿no puedes buscarte otro juego?
-No, porque estoy esperando a que tú lo continúes, aunque va a ser muy difícil que tu consigas ponerme nervioso.
-Y ¿por qué es difícil ponerte nervioso?
-Porque nunca pierdo la calma.
-Eso ya lo veremos…
-No lo vas a conseguir.
-Y ¿si lo consigo?
-Lo dudo, pero si lo consigues dejare de ponerte nerviosa.
-Vale.
-Si pierdes…bueno ya me lo pensare.
-¿Cuántos intentos me concedes?
-Te concedo 10 intentos.
-Vale, pues trato hecho-le dije dándole la mano.
-Ya sé, si pierdes tienes que presentarme a tus padres como tu novio.
-Pero eso no es un problema.
-Pero si es un problema si soy yo.
-Pues ¿por qué?
-Pues porque…-se quedo pensando y finalmente opto por decir-soy un encanto, tus padres no van a querer que me dejes ni de broma-dijo a la vez que me daba la mano.
-Vale.
Me senté y continúe con mi cena, una vez terminamos y limpiamos todo lo que habíamos ensuciado, me largue a mi habitación.

(POV Josh)
Unas horas después había caído dormido en mi cama, estaba sumido en un profundo sueño. Aunque sumido en un profundo sueño oía la música que había dejado puesta, en ese momento estaba sonando “Falling in love” de McFly. Sigo adormilado cuando una voz intenta sacarme de mi sueño, intento no despertarme, pero no lo consigo. Abro los ojos y tumbada a mi lado esta Alicia, la miro bien y en el momento no veo nada anormal, pero después me doy cuenta. Estaba en ropa interior, me entra la risa porque sabía que había intentado ponerme nervioso, pero no lo consiguió.
-Si lo que querías era echar un polvo no hacia falta que te me desnudases aquí mismo, simplemente podrías haberme llamado-le digo con los ojos semicerrados.
-Es decir, no te he puesto nervioso.
-No.

(POV Alicia) 
Me levanto dispuesta a irme a mi cama, no había conseguido ponerle nervioso, Josh me coge de la mano y hace que me siente en la cama.
-Quédate aquí, por favor…
-¿Qué? ¿Quieres que duerma contigo?
-Bueno si no quieres no te obligo…pero no me apetece dormir solo.
-¿Le tienes miedo a la oscuridad?
-Ahora que lo pienso bien te tengo más miedo a ti que a la oscuridad, es decir, tengo miedo a que me violes…
-No tienes ese privilegio, aparte de que aquí el que viola eres tú.
-Yo no hago eso…
-Claro por eso me estas besuqueando todo el tiempo…
-Pero si eso es de mutuo acuerdo.
-Seguro…
En ese momento Josh me cogió por la nuca juntando nuestros labios y robándome un beso, luego me miró a los ojos y me mostró una sonrisa tierna.
-Puede que en el momento en el que te los doy no sean besos de mutuo acuerdo, pero si los deseas.
-…
-¿Duermes conmigo?

La verdad es que yo tampoco quería dormir sola. Asentí con la cabeza y me metí dentro de su cama, él me abrazo y apoye mi cabeza en su pecho desnudo. Sentía como su corazón latía lentamente, haciendo que yo me sumiera en la tranquilidad y me durmiera escuchando los latidos de su corazón.